
Elegir la temperatura adecuada para su granja: NIR vs. FIR Al elegir lámparas de calor, lo importante es decidir cómo quiere que se distribuya ese calor. Si elige las lámparas de luz infrarroja cercana (NIR), está utilizando radiación de onda corta. Es como un foco de calor que no pierde tiempo calentando el aire a su alrededor; simplemente actúa directamente sobre el objetivo. Es rápido. Las lámparas de luz infrarroja lejana (FIR) funcionan de manera diferente. Utilizan longitudes de onda más largas, lo que significa que el calor se distribuye mejor. Son más lentas, pero calientan toda la zona en lugar de solo un punto específico. La magia detrás de las lámparas halógenas Nuestras lámparas halógenas tienen un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo, relleno de gas halógeno. ¿Por qué el gas? Porque evita que el filamento se queme demasiado rápido, incluso cuando se eleva mucho la temperatura. Esto permite concentrar mucha más energía en un espacio reducido. Lo mejor es su velocidad: llegan a la temperatura máxima casi al instante en que se encienden. Si se encuentra en una situación donde no puede permitirse esperar a que la lámpara se caliente, estas son la mejor opción. Usándolas en la granja Dependiendo de lo que cultive o críe, necesitará un tipo diferente de lámpara. La luz NIR es ideal para cosas que necesitan secarse rápidamente o para calentar un punto específico. Pero si cría ganado, probablemente prefirá las lámparas FIR. Estas generan un calor suave y constante que mantiene a los animales cómodos, sin riesgo de quemarles la piel. Un consejo: revise sus cables. Asegúrese de que la tensión y la potencia coincidan con lo que su edificio puede soportar. Si intenta pasar demasiada electricidad por cables delgados, podrían fundirse. Algunos puntos a tener en cuenta Las lámparas halógenas son potentes, pero también son algo delicadas. Los tubos de cuarzo son frágiles. Si los toca con manos grasosas o si reciben impactos de suciedad, pueden romperse. Además, generan mucho brillo. Si sus animales están cerca de ellas, utilice protecciones para evitar dañar sus ojos. Y aquí hay un consejo profesional: limpie los reflectores cada semana. El polvo reduce la eficiencia de las lámparas. Una limpieza rápida ayuda a que funcionen correctamente y evita desperdiciar electricidad.